How to peel a prickly cactus fruit and why you should

Last updated on June 22, 2019

You go into the super market, or even the wonderful food market in El Cabanyal, El Maestrat or Valencia (have to talk about the places I know) and do you ever see prickly cactus fruit for sale? The short and long answer is no. It is like selling dandelions. In these mediterranean countries all you have to do is stop at the side of the road somewhere and pick them for free.

But not many do, at least not anymore. Never seen a cactus fruit at any home, table or bar. No jams of it either. It just does not seem to exist, not even in Restaurant Pou de Beca that is a member of the slow food association and only uses local foods in its menus. Lots of pumpkins, but no prickly fruit.

It is not only the fruit of the cactus that is edible, but most of the rest of it too. It grows in dry arid conditions, but does not mind rain either. You will find it in suburbia UK, blissful in conservatories and windowsills, at the back by a protected wall.

The cactus has got to be about the easiest plant in the world to grow. I have always known this. So easy that I received a brochure from the council recently telling me which non-native varieties to pull up as they were taking over Spain! Plant immigration gone wrong. Also very confusing as so many look alike.

What I never knew is that the fruit is truly delicious and has many purported medicinal properties. The locals do not seem to know about its benefits either except that it seems to be a cure for diarrhea but more on this later.

This is how the cactus fruit came into my life.   I recently returned from a 3-day walk around London in inappropriate shoes – there were blisters all over my feet, severe neck pain from a heavy camera bag, and a blinding intermittent pain in my left hip. The pain was so intense I really could not walk.

A friend brought up a crutch and that kind of not really helped.  Neither did further desperate measures of prescription inflammatories, nightly valium for neck, nor my usually dependable heat pad. Pain so bad considered amputation. Ok, a joke but you get the drift.

Enter the cactus fruit. Felix, he of natural medicine, showed how it should be peeled and warned me not to eat too many. Causes constipation, he advised. Ignored him and ate three fruits. Then proceeded to down a tankful of wine, he on the Rioja, me on the white – it was that kind of lovely crispy sunny autumnal day.

Went to bed early, slightly worse for wear. Woke up at 7 am feeling fit as a flea. NO hip pain, no hangover, no neck pain, and certainly no constipation.

Two days on, and several fruits more, pain free, and admittedly a bit of slowing down of the bowels, but nothing to write home about. I researched on the Internet and discovered indeed it is supposed to be:

  1. A powerful anti-inflammatory and anti-oxidant
  2. Cure for diarrhea (quelle surprise!)
  3. Good for diabetes type 2
  4. A control for high cholesterol
  5. The answer to liver disease

So there you have it, and of course none of this has been proved. For that you would need a 500,000 pound grant from some non-existent charity to tell us what the Mexicans have known for centuries. Naturally, expensive concentrated research carries more weight than that what folks have known for hundreds of years.

I have placed a basket in the back of my car for when I pass these proliferating fruits. But how to preserve them and their properties? I mean, if you make a jelly of it you have to add sugar, right? Not too good for diabetes for starters, except that apparently there is something in the cactus that stops sugar being absorbed by the intestine. So that begs the question could prickly fruit take over soya as the answer to the third world’s starvation? But no, it seems it aids weight loss as well. This by reducing your hunger/greed.

I was about to rush out and print the 7 day cactus diet when my neighbour informed me that in the suppressive Franco days there were those old folks who died from eating too many prickly fruits. Quite simply they could not get anything else, and the end result was like putting a cork on their bottoms. Need I say more? Cactus fruit seem to be full of contradictions. While the Mayo Institute says they are a known cure for diarrhea, they also say “add cautiously to your diet as they may cause the runs”!  Oh well.  Think I will throw caution to the wind.

Vas al supermercado o incluso a los maravillosos mercados de comida de El Cabanyal, El Maestrat o València (tengo que escribir sobre estos sitios, lo sé) y ¿has visto alguna vez higos chumbos en venta? La corta y larga respuesta es no. Es como vender dientes de león. En estas regiones mediterráneas todo lo que tienes que hacer es parar en algún lugar al lado de la carretera y cogerlos gratis.
Pero no muchos lo hacen, al menos ya no. Nunca he visto higos de pala en ninguna casa, mesa o bar. Tampoco mermelada. Parecen no existir, ni siquiera en el Restaurant Pou de Beca, que es miembro de la asociación slow food y sólo utiliza alimentos locales en sus menús. Mucha calabaza, pero no higos chumbos.
No solo el higo de pala, el fruto del cactus, es comestible, también la mayoría del resto lo es. Crece en condiciones secas y áridas, pero tampoco le importa la lluvia. Lo encontrarás en la periferia en el Reino Unido, feliz en invernaderos y alféizares, protegido tras una pared.
El cactus debe ser la planta que crece con más facilidad del mundo. Siempre lo he sabido. Tan fácil que hace poco recibí un folleto del ayuntamiento avisándome de las variedades no autóctonas que frenar, ¡ya que están se están apoderando de España! La inmigración vegetal ha ido mal. También resulta muy confusa ya que las plantas pueden parecerse.
Lo que nunca supe es que el fruto es realmente delicioso y que tiene propiedades medicinales comprobadas. La gente de aquí tampoco parece saber sobre sus beneficios excepto que sea una cura para la diarrea, pero ya veremos más sobre esto después.
Así es como el higo de pala entró en mi vida. Hace poco volví después de 3 días a pie por Londres llevando zapatos inapropiados- mis pies estaban llenos de ampollas, tenía un intenso dolor de cuello de la pesada bolsa de la cámara y un agudo dolor intermitente en mi cadera izquierda. El dolor era tan intenso tion by Anna Bllque realmente no podía caminar.
Un amigo me trajo una muleta, pero realmente no me ayudó. Tampoco medidas más desesperadas como los antiinflamatorios recetados, los valium por la noche para el cuello, ni la almohadilla de calor normalmente fiable. El dolor era tan malo como para considerar la amputación. Vale, es una broma, ya me entendéis.
Aquí llega el higo de pala. Félix, él de medicina natural, me enseñó cómo debería ser pelado y me avisó que no comiera demasiados. Produce estreñimiento, me advirtió. Lo ignoré y me comí 3. Seguimos con un tanque de vino, él Rioja, yo blanco- era un día de otoño soleado, frío, seco y encantador.
Fui a la cama pronto, un poco peor por el cansancio. Me levanté a las 7 de la mañana como una rosa. No tenía ni dolor de cadera, ni resaca, ni dolor de cuello y realmente, sin estreñimiento.
En dos días y con algunos frutos más, estaba sin dolor y lo cierto es que con el ritmo intestinal un poco desacelerado, pero nada del otro mundo. Busqué en Internet y descubrí para lo que de verdad se supone que es este fruto:
1. Un poderoso antiinflamatorio y antioxidante
2. Cura para la diarrea (¡qué sorpresa!)
3. Bueno para la diabetes tipo 2
4. Un control para el colesterol alto
5. Una solución para la dolencia de hígado
Así que aquí lo tenéis, aunque por supuesto nada de esto ha sido probado. Para esto necesitarías una subvención de 500.000 libras de alguna organización benéfica para decirnos lo que los mexicanos saben desde hace siglos. Naturalmente, las caras investigaciones centradas tienen más peso que lo que el pueblo ha sabido desde hace cientos de años.
Dejé un cesto en el maletero de mi coche para cuando estos frutos proliferen. Pero ¿Cómo conservarlos? ¿Y sus propiedades? Quiero decir, si haces mermelada, tienes que añadir azúcar, ¿cierto? No es demasiado bueno para la diabetes para empezar, excepto que al parecer hay algo en el cactus que detiene el azúcar siendo absorbido por el intestino. De forma que plantea la pregunta ¿podría el higo de pala relevar a la soja como respuesta a la hambruna del tercer mundo? Pero no, parece que ayuda a perder peso, también. Reduce tu hambre/gula.
Estaba a punto de salir corriendo e imprimir la dieta de los 7 días de higo chumbo cuando mi vecino me dijo que en los supresores días de Franco había gente que moría comiendo muchos higos de pala. Simplemente no podían conseguir nada más para comer y el resultado final era como poner un tapón en sus traseros. ¿Hace falta que diga más? Los higos de pala parecen estar llenos de contradicciones. Mientras el Instituto Mayo dice que son una cura conocida para la diarrea, dicen también ¡“añádelos con cautela a tu dieta ya que pueden causar cagalera”! Bien. Creo que tiraré la precaución al viento.

Traducción español por Anna Belles

Felix showed me another older way of peeling a prickly cactus fruit
Felix showed me another older way of peeling a prickly cactus fruit

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